sábado, 13 de octubre de 2012

El legado de mi abuelo

Me gustaría dedicar mi primer post a una persona fundamental en mi vida, la persona que me transmitió el legado más importante que jamás he recibido, no es otra persona que mi abuelo, y el legado del que hablo es el amor por los colores rojiblancos, por el oso y el madroño, y valores como la humildad, la lucha, la persistencia y el comprender que no siempre el camino fácil en nuestras vidas es el camino adecuado, que cuando soñamos con todas nuestras fuerzas podemos superar los obstáculos mas pantanosos y difíciles, y que de esta forma las victorias saben mucho mejor. Me enseñó a estar orgulloso de ser del Atlético aún en las peores derrotas y humillaciones, a levantar la cabeza cuando otros se reían e intentan pisotear el escudo que tú tanto amabas y por el que tanto habías luchado, a ser fuertes cuando ya ninguna esperanza te quedaba y lo dabas todo por perdido, en definitiva a no rendirme ante la vida por más adversidades que se presentasen. Aún recuerdo con cariño mis fines de semana cuando era un niño en Gata, un pueblito de la sierra cacereña donde él vivía y al cual solíamos ir a menudo toda la familia para disfrutar unos agradables días. A mi llegada a la casa familiar ya me esperaba mi abuelo con un bocadillo de jamón que acababa de cortar minuciosamente y una alegre sonrisa en la cara al vernos que nunca se borrará de mi cabeza. Durante los días que pasábamos juntos, nos deleitaba con sus entretenidas historias sentado en su sillón mientras todos los primos escuchábamos atónitos,soltando carcajadas y disfrutando como indios (nunca mejor dicho) con sus disparatadas hazañas, yo era el más pequeño de todos y mientras me agarraba con sus grandes y fuertes manos, aún puedo recordar ese agradable tacto. El momento más especial era cuando comenzaba el partido del Atleti, ¡¡silencio en la sala!!, mi abuela sacaba algunos aperitivos antes del comienzo,los primos tomábamos posición mientras “el jefe” dirigía la orquesta desde su trono con su bastón en la mano y un brillo especial en su mirada. He de decir que yo era el que más lo vivía y el que más sufría de todos los presentes, y mi abuelo orgulloso de ello se lo comentaba siempre a mi madre, le encantaba que a un niño de 10 años hubiese calado tan profundamente esta pasión compartida que él nos inculcó en tiempos gloriosos como fueron los del doblete, pero que también nos enseñó a seguir y continuar orgullosos en las vacas flacas del descenso, esto que nos hace tan especiales y diferentes a los demás, el lema de estar en las buenas, pero en las malas más aún. Disfrutaba viendo como su nieto acababa cada partido sin uñas y casi sin dedos. Pero nada de esto habría sido posible si sin que él me hubiese enseñado el camino adecuado, si no me hubiese sabido ilusionar con con este gran reto en mi vida, descartando otras sendas más fáciles pero menos reconfortantes. Por esto me gustaría agradecer eternamente a mi abuelo este legado que me transmitió y me alegra saber que allá donde esté, disfruta viendo como me ilusiono cada partido y como me sigo comiendo las uñas como cuando él capitaneaba la orquesta desde su sillón y sabiendo que me acuerdo de él cada vez que el Atleti está en lo más alto, donde me enseñó que teníamos que estar siempre por historia, por coraje y por tradición. Y sé que desde lo más alto su sonrisa sigue brillando. Cierro este post con una frase que leí y me gustó mucho “Los abuelos tendrían que ser eternos”. Particularmente doy mil gracias al mío.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho este post, tanto que casi podría ser mío en todas y cada una de las palabras.

    Un abrazo, me alegro que más gente tuviera un abuelo como el mío.

    ¡¡ Forza Atleti !!

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    1. Muchas gracias amigo, me alegra mucho que te haya gustado. Fuerte abrazo y ¡¡Forza Atleti!!

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